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Entrevista
al director Guillermo Asensio
¿Cómo surgió la idea?
La película parte de la obra teatral “Crónica de José
Agarrotado” de la compañía loscorderos.sc. Me invitaron
al preestreno de la obra y quedé absolutamente impresionado del
lenguaje teatral que utilizaban. Desde el principio pensé que la
obra tenía muchas posibilidades cinematográficas, pero no
precisamente como teatro filmado.
¿Qué
diferencias hay entre la obra teatral y la película?
Creo que el teatro y el cine son medios de expresión muy distintos
que requieren tratamientos diferentes. La idea era conseguir una sensación
similar a la que me causó la obra teatral, pero usando el medio
y el lenguaje cinematográfico. En líneas generales, la obra
teatral y la película hablan de lo mismo, tratan de una relación
imposible, pero el hilo argumental y el tema son completamente diferentes.
¿Cuál
es el tema central de la película?
Muchas veces nos creamos expectativas de lo que va a ocurrir
en una determinada situación. Normalmente son proyecciones mentales
basadas en recuerdos y en imágenes de situaciones pasadas, que
vamos modificando en función de nuestro estado de ánimo.
Estas expectativas, las vivimos con tal intensidad y tal emoción
que, con el paso del tiempo, ni siquiera podemos distinguir lo que ha
ocurrido realmente de lo que nos hemos imaginado. La película trata
de todo ese proceso mental.
Algunas
personas ven en la película una lectura homosexual. ¿Qué
opina de esto?
Es una película bastante universal y abierta a interpretaciones.
Personalmente, siempre me he planteado la historia como una relación
hombre/mujer, aunque en la película, y también en la obra
teatral, lo interpreten dos chicos. Creo que los sentimientos de amistad,
amor, odio, celos, son bastante parecidos tanto en las relaciones heterosexuales
como en las homosexuales. Probablemente, si lo hubieran interpretado un
hombre y una mujer la historia daría pie a lecturas más
tópicas y el tema de la amistad hubiera quedado mucho más
difuso.
¿Porqué
le da tanta importancia a la imagen?
No es una película frívola desde el punto de vista de la
imagen. El montaje, los encuadres y los movimientos de cámara forman
parte de un mismo proceso creativo que induce a la audiencia a participar
de los estados de ánimo de los personajes. Gran parte del contenido
de la historia se desarrolla visualmente, utilizando los recursos del
lenguaje cinematográfico.
¿Cómo
fue el trabajo con los actores?
La implicación de David y Pablo en el proyecto fue determinante
para lograr una un nivel de interpretación tan alto. Es cierto
que desde el principio teníamos muchos puntos de en común
pero nunca pensé que asumirían con tanta facilidad, casi
con pasión, el hecho de que no estábamos filmando la obra
de teatro sino construyendo algo completamente distinto.
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